viernes, 17 de enero de 2014

Máximo Beltrán - fragmentos autobiograficos para un proyecto literario. RELATO 8

8.-
La cajetilla de More, la encontré un día trajinando en los pantalones que llevaba puesto el día que Rodrigo se mató, nunca volví a ponerme esa ropa y nunca he entendido porque realicé ese ritual, lo guarde sin querer durante tiempo; lo veía en el ropero y ahí quedaba, el pantalón era celeste de tela amasada, nunca más he visto esa tela. En ese re-descubrimiento que a ratos realizaba, me encontré con los cigarros, su cajetilla roja y letras blancas con dorado que ese día había comprado, yo creo que siempre supe que en el pantalón estaban, fueron el eslabón a una seguidilla de recuerdos de esa tarde.
Tome sus piernas y lo empujaba hacia arriba y se encorvaba, su cuerpo todavía estaba tibio, desesperado subí las escaleras para tratar de desanudar el cordel; era imposible, el peso de su cuerpo impedía cualquier acción tardía, su cara estaba más oscura de lo normal, sus ojos cerrados y la lengua asomaba por su boca simulando una mueca que yo entre nervios veía como sonrisa, yo estaba helado y transpiraba; luego comprendería que ya era diabético. Afuera Chillan vivía tranquilamente su siesta de enero y no lo podía desanudar, es que no entendía nada, como lo había hecho, si no había ninguna silla que lo hubiese sostenido; Rodrigo se había tirado del segundo piso eso ya era una realidad.

Soñé durante años, y las pesadillas fueron recurrentes, y siempre el motivo era saber que sintió en ese momento; desesperación, arrepentimiento; en este momento tengo las manos en mi cuello y ojeo mentalmente la escalera de la Pedro Lagos y ese calor sofocante de enero, muy igual a éste que me anuda a mucha tristeza.

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